El Escritor Maldito es, sin duda, el último escritor que un editor serio contrataría. Jamás entrega sus papeles a tiempo, todo lo que escribe le parece basura, pide una y otra vez correcciones, y cuando ya no hay vuelta atrás, se refugia en el alcohol y el placer de la carne.
Pero su alma desborda sensibilidad. Su prosa, transparente y visceral, refleja no sólo la tortura interna de un hombre que se ha sometido a todo con el fin de ser nuestros ojos, nuestro corazón, sino también belleza, la belleza en su estado más bruto.
Por eso, cuando se abrió una vacante en el staff de Los Sentimientitos, la primera opción que se nos ha ocurrido fue: El Escritor Maldito. Sabemos que no es lo mejor para los negocios, pero optamos por la leyenda.
Bienvenido Escritor Maldito; sepa usted que desde ahora es un miembro formal de Los Sentimientitos. Podrá postear sus compilados, sus angustias, sus deseos y tormentos más oscuros sin encontrar ningún tipo de censura, excepto por la mía, que es estricta y suprema y de ideología ultra-fascista.
Atte,
ds.



