viernes, 28 de enero de 2011

Cambiando de tema

Esperando que el stalinista de ds no haga pie a su feroz censura, les dejo aqui un post sobre literatura en el que comento los libros que lei durante un enero vocacional dedicado al ocio cultural. Saludos,

Cuentos Completos de Rodolfo Fogwill

Fogwill es junto uno de los ciudadanos más brillantes y lucidos que haya dado Buenos Aires en años; posee todas las características del típico porteño: falopero, quejoso, paranoico, anti peronista, soberbio. Su visión del país es amarga, casi apocalíptica: nada en Argentina parece tener solución, y sus personajes cargan sobre sus hombros la neurosis que provoca el olvido, el abandono, la falta de compromiso. Quizás sea por eso que algunos de sus cuentos provocan una autentica incomodidad, una angustia sutil que va creciendo progresivamente en el lector. La historia argentina aparece en los relatos como un horrible ruido de fondo, colándose en los diálogos, los viajes, los coitos, influenciando a los personajes sin que estos lo perciban. Fogwill es muchos escritores al mismo tiempo, no cree en un estilo uniforme sino que se disfraza de aquel que más le convenga, como si en el fondo se estuviera mofando de la literatura y del país mismo y en esa risa perpetrara su resistencia.

Dublinescas de Enrique Vila Matas

Literatura intelectual por excelencia, Vila Matas escribe preguntándose el sentido mismo de la escritura, el rol de los libros y del conocimiento en un mundo en el que el sentido se diluye, en el que pensar se ha vuelto una pérdida de tiempo. La metáfora justa para sus personajes es la de un péndulo que se mueve pero que no puede escapar del lugar al que está condenado. Vagando por su mente, por sus libros, por sus ideas, el editor retirado Samuel Riba revive el Ulises de James Joyce y presencia el funeral de la literatura. Su viaje a Dublín es una ilusión, un movimiento falso. Riba parece comprender que no es más que el personaje de una novela y por lo tanto un fantasma, el espectro de un arte (la literatura) que está en extinción. Dublinescas es una gran novela porque ya no se piensa a sí misma como una novela sino como la transición exacta entre esos grandes libros europeos (Ulises, La Montana Mágica, En Busca del Tiempo Perdido) y un futuro incierto en el que el concepto mismo de libro está en crisis.

Blanco Nocturno de Ricardo Piglia

Había leído con placer adolescente Respiración Artificial y quise darle una segunda oportunidad a Piglia. Blanco Nocturno es insustancial, un pálido intento de best seller y una indagación algo mediocre de la cultura de los pueblos ganaderos de la provincia de Buenos Aires. Nada en el libro parece tener centro, o quizás el centro propuesto por el escritor es poco interesante, tanto en la forma como en el contenido. La literatura de Piglia atrasa el tiempo, nos hace volver a esos novelones de Mallea que nadie puede leer, aunque en un tono más sintético y ágil.

Una Cuestión Personal de Kenzaburo Oe

Los debates adolescentes del libro pueden parecer tontos pero Kenzaburo tiene una extraordinaria sensibilidad para narrar historias y, sobre todo, para presentarnos personajes. Lo que comienza siendo banal termina planteando una discusión moral relevante. Himiko y Bird todavía están en mi memoria y su extraña relación está contada admirablemente, aun en sus detalles más perversos. El final deja un sabor agrio, moralizante, y arruina el libro, pero el recorrido del personaje principal (apenas una anécdota) cobra extrañas dimensiones, casi como el paseo de Holden por New York.

La Subasta del lote 49 de Thomas Pynchon

La prosa de Pynchon es compleja y enredada. La trama es un enorme absurdo. El humor aparece de golpe en el libro, tomando desprevenido al lector. Y sobre el final La Subasta del Lote 49 se acomoda hasta hacernos ver el grado de paranoia y locura sobre el que se ha cimentado esa utopía llamada Estados Unidos. Pynchon termina logrando una visión acabada de ese país subterráneo que se arrastra por debajo del sueño americano.

La Muerte en Venecia de Thomas Mann

Esta novela es sencillamente extraordinaria. Las palabras se acomodan sobre la hoja como por arte de magia, en una combinación que parece unir los tres ideales platónicos (verdad, belleza y bondad). Todo en el libro es perfecto, y los comentarios sobre el rol del artista de los primeros capítulos entran en el plano de lo esencial. Claro, estamos hablando de Thomas Mann, uno de los escritores más celebrados del siglo XX, la ultima inteligencia alemana previa a Hitler, y uno siente felicidad al saber que todavía le queda explorar toda su obra. La belleza aparece frente al personaje y este es incapaz de acceder a ella. Su muerte es feliz porque sus ideas han cobrado vida y su final es el final de la cultura europea del siglo XIX. La oscuridad fascista comenzaba a ocultar el sol del horizonte.

sábado, 22 de enero de 2011

El primer año sin ds



Mi hermano, bz, quizás haya sido el más afectado por la partida de ds, de la que ya está por cumplirse el primer aniversario. De todos modos, su espíritu siempre permaneció entre nosotros de alguna forma. Lo último que ds nos dejó, antes de irse casi sin avisar, fue a Brian Eno. En estos azarosos días veraniegos, bz me sorprendió con un compilado de New Order que había preparado –dijo- en homenaje al amigo que hoy revista en otra ciudad. Lo acompaña con este texto sincero que, como señaló Borges en El Aleph, “no se rebajó un solo instante ni al sentimentalismo ni al miedo”.


Cuando ds no era aún ds, fuimos invitados por la generosidad de dos usuarias de Arnet a asistir gratuitamente al recital que New Order daría en marco del Personal Fest. A la salida, mientras buscábamos el auto que vendría por nosotros, me dijo:

-Había una con la mochila de Oasis. Le dije que Liam era un puto. No paró de sonreírme-. Un hombre curioso este ds.

Fue él quién me propuso una tarde que armara dos compilados para su página, uno de Leonard Cohen, y otro de New Order. Una empresa complicada que, alentado por el entusiasmo de los principiantes, me propuse realizar.

Comencé como todo mortal iniciaría: “Buscar + Taringa + leonard cohen – discografía”. Y la puse a bajar. Para ese tiempo ya tenía escuchado y sabido casi de memoria el magnífico Songs of Love and Hate. Me vi, entonces, invadido por una tristeza heredada de sus discos que profundizaban sobre -como EM aquí conceptualizó- las "mujeres escurridizas". No era un buen momento para pensar en eso. Decidí darme por vencido y capitular en mi primera incursión en estos menesteres. Aunque guardaré por siempre un lugar en mis discos preferidos, aquel que editara bajo la producción de Phil Spector: Death of a ladies’ man.

Los meses pasaron, y con ds nos olvidamos del pedido. Él fue en busca de ser la nueva promesa del periodismo patagónico, y yo me dediqué a escuchar los discos que ya sabía clásicos, cuyas letras, por la repetición de las escuchas, se habían diluido para convertirse en meros acompañantes insensatos de no tan buenos paisajes.

Mi hermano, por su parte, divulgó un compilado llamado “El compilado de la Post-Crisis”. Como todo aquel que se encuentra atravesando una cree haberla superado, fui uno más y presumí de mi condición. Terminé por bajarlo y entre sus selecciones encontré esa hermosa canción que creía olvidada: Krafty. Allí estaba yo, sorprendido por verme bailando con la melancolía, invitándola a salir, comprándole sus tragos.


Just give me one more day (one more day)

Give me another night (just another night)

I need a second chance (second chance)

This time I'll get it right (This time I'll get it right)


Sonaban las guitarras, los patrones rítmicos y la dramática melodía de Sumner, en pos de (re)conquistar a una mujer. En el fondo todo siempre se trató sobre eso: hallarla desprevenida. Ds ya lo sabía, y lo dejó en claro en aquel recital.

Entonces, en honor a su infalible intento por conseguirlo, y como ya dijo excelentemente JPS -“…jugando con los limites, oscilando de un lado a otro, buscando el orden en el caos y el desorden en el cosmos, eligiendo esta forma metafísica de resistencia no tanto como postura ideológica (para los idealistas la ideología es un callejón oscuro) sino como una manera de sentirse vivo, de expresar su eros en un mundo cuya pulsión tiende a la muerte…”-, como no soy tan bueno con las palabras como él, y porque carezco de integridad alguna, apelo a la sensibilidad para, al menos, devolverle con un gesto cortés un poco de lo que ds me ha dejado.

Aquí estoy hoy, tres años después de aquel pedido, cumplimentando, con el Fernando de Magallanes de mi generación, una deuda pendiente: quince canciones de New Order.


BAJAR


(La lista de temas está en los comments)

viernes, 31 de diciembre de 2010

Un tango moderno


Honey I'm a prize and you're a catch

and we're a perfect match


Si el tango hubiera seguido existiendo en sus formas tradicionales, "Spit on a stranger" de Pavement podría haber integrado el género sin mayores inconvenientes. Se trata, sin más, de un tango moderno. Hay cierto estado anímico que no encuentra ningún sobresalto entre una época y otra, más allá de algunos reveses estéticos lógicos del temerario paso del tiempo.

La letra de la canción podría haberla escrito Discépolo o hasta Alfredo Lepera. Pero sobre todo Discepolín. La conexión se produce del siguiente modo: el autor tanguero escribe por desesperación ante la falta de respuestas, motivado por la imposibilidad de resolver una situación que se le escurre amargamente de las manos. Lo hace por dolor, por resignación. Para mitigar el sufrimiento, ahogarlo o liberarse a la espera de la próxima mujer.

En este sentido, es interesante una hipótesis de José Pablo Feinmann (no recuerdo si es suya o si sólo la cita) respecto de que el peronismo terminó, a su modo, con el tango social lacrimógeno, debido a que los habitantes de los arrabales y las barriadas encontraron –también a su modo- una forma de felicidad. Utiliza como máximo exponente de esta tesitura a Discepolín, que de poeta existencialista en la década del ’20 pasó a defender desde la radio pública las bondades del Estado benefactor. Por eso –dice- el tango se refugió en la mística y el cosmopolitismo del bandoneón de Piazzolla: los trabajadores y sus antiguas penurias ya tenían su propia música redentora.

Pero retomo. La canción de Malkmus aborda esa misma perplejidad ante una circunstancia inasible. El autor asiste impotente a la encrucijada en la que se encuentra un camino cuyo trayecto, en algún momento, dejó de vislumbrarse:


I've been thinking long and hard about the things you said to me

like a bitter stranger

and now I see the long, the short, the middle and what's inbetween

I could spit on a stranger


Y concluye: you're a bitter stranger. Con momentos de mayor o menor melancolía, la canción nunca pierde sensibilidad. Los diferentes arreglos de guitarras se encargaran de remarcar con sutileza que la resignación permanece. Y qué carajo: por esa misma sensación fue compuesta. Acaso eso explique el I'll try the things you'll never try del final.

Cuando en el proceso de elaboración de una canción el autor llega a este nivel de honestidad -incluso hasta consigo mismo-, estimo que no habrá evasivas ni especulaciones de ningún tipo. Todo lo que está guardado tendrá que salir. Para eso se hace. Malkmus lo representa de la manera más profunda cuando decide terminar el tema con una línea que, en su simpleza, es de las más gráficas y hermosas que escuché en mucho tiempo. En esa instancia también se apagan los instrumentos, y de a poco se va esfumando la canción…

Esa frase es I see the sunshine in your eyes.



EM.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Las 10 canciones del 2010 X

Otro año se va. Cuando se recuerda todo lo sucedido durante los doce meses que acaban de pasar, los pequeños dramas personales, las muertes y los nacimientos, las noticias en la televisión, aparece esa sensación agridulce de que todo ha sido un sueño que duró 5 minutos. Leyendo un texto sobre la muerte de Fogwill (acontecida este año), su hija Vera dice: Debo confesar que no creo en la muerte, en la única muerte que creo es en la mía. Ahí dejarán de existir todos, los que están y los que no están, porque viven en mí. Quizás sea ésta una buena forma de asimilar el hecho de que las cosas vengan y se vayan, cambien, asuman nuevas formas.

Por un 2011 lleno de sexo, asados y campeonatos de Boca Juniors, les dejo aquí la canción que más he escuchado durante estos doce meses. Este tema tiene varias ventajas: versa sobre las diferentes probabilidades de la cartografía y posee el mejor estribillo de la historia. Saludos y felicidades.

Interrupting my train of thought
Lines of longitude and latitude
Define and refine my altitude

martes, 28 de diciembre de 2010

Las 10 canciones del 2010 IX

NK

Estaba durmiendo y T me despertó para decirme que NK había muerto. No le creí y como ella salió de la habitación sin decir una palabra supuse que estaba soñando. Luego de unos momentos que no puedo mesurar (quizás fueron minutos, quizás horas) sonó el celular. Tenía 3 mensajes. Uno era de CM: Murió Néstor Kirchner. Sacudi la cabeza y comencé a entrar en la realidad, casi a los empujones. El siguiente mensaje era de EM: Estoy devastado. Me levante tironeado por las circunstancias y salí de la habitación. El departamento estaba vacío. El tercer mensaje era de MM: Se murió el último de los caudillos. Fui hasta el balcón y nada se movía en la calle. Ya estaba despierto pero puedo jurar que nada se pareció más a un sueño que aquel mediodía estático.

Ya no podemos tener héroes inmaculados, no por la calidad moral de las personas sino porque hoy cada puta parte de su vida es expuesta, analizada, vilipendiada y elogiada sin reparos. Este trabajo obsceno y microscópico sobre la moral destruye cualquier mito. Aun así, Alfonsín y luego Kirchner colmaron las calles con personas que sin compromisos fueron a despedir a una figura que les genero algún respeto. Es cierto que la muerte genera una extraña fascinación, pero también es cierto que nadie fue al velorio de Massera. La masiva despedida a NK se dio porque este sujeto de aire looser logro entrar en el corazón de un sector de la clase media que 10 años antes estaba en silencio, disfrutando las mieles del menemismo al igual que él; NK era, de alguna manera, uno de ellos. El fracaso del neoliberalismo renovó la región y a Argentina le toco en suerte este ignoto sureño que representaba a un tipo de empresario distinto, alejado de la ostentación porteña, acostumbrado a pasearse por pueblos en los que todos conocen su nombre, exactamente lo que el bonaerense promedio estaba necesitando para lavar sus culpas dolarizadas. Es ridículo pedirle a NK un pasado impoluto, no lo tiene. Como diría Bobby de Niro en Casino: you have a past, i have a past, and your past is not better than mine.

Néstor llegó a la presidencia sin plataforma partidaria y, necesitado de un elemento de poder que le otorgue gobernabilidad, se asoció con Moyano. Quizás ésta sea su peor herencia: no habrá futuro presidente que no deba negociar con una mafia corporativa que tiene que ver menos con la defensa de los derechos del trabajador que con el mantenimiento de una enorme empresa que bajo la máscara de logros obreros no hace más que efectuar millonarias inversiones turísticas y sanitarias cuyos principales clientes son, justamente, los trabajadores.

Y creo que aquí llegamos al punto central del kirchnerismo, a su más trascendental debate interno: o se abre a todas las ramas del progresismo o termina devorado por los carroñeros del viejo peronismo. Las medidas unánimemente apoyadas (matrimonio igualitario, ley de medios, nacionalización de las jubilaciones) parecen llevar la cuestión en una dirección, pero ciertas muertes recientes y el discurso paranoico de fin de año (todo es un complot de Duhalde) indican lo contrario. Kirchner tuvo la chance de liquidar para siempre al peronismo, llevarlo en otra dirección; por culpas propias o ajenas no pudo.

El concepto central del llamado modelo es la distribución del ingreso, idea que en principio puede ser válida (Kirchner agarró el país en pésimas condiciones financieras) pero que a largo plazo es peligrosa y genera desajustes económicos. No interesa una gestión que tome la lógica Peter Pan y reparta dinero a los pobres institucionalizando la limosna, interesa un gobierno que genere empleo, iniciativas, emprendimientos. Esto se ha logrado sólo a medias. Como alguien que apoya a su gestión, creo que es válido reclamarle mucho más. Este reclamo se basa en la necesidad de inversiones, en el paulatino alejamiento del estado en los ingresos de sus ciudadanos (el estado no debe pagar, debe fiscalizar que las empresas paguen). Ya no existe más esta idea de “salir del pozo” (apoyada en la mayor renta sojera de la historia), ahora deben dejarse los parches y dar soluciones a una juventud que no puede expresar todo su potencial y a la federalización de un país que tiende a cerrarse y abrirse en Buenos Aires. Deben llegar inversores que fomenten la competencia y el crecimiento. Hay que evitar el riesgo de caer en la burocracia y la repetición de una historia que ya conocemos.

Por otro lado, la oposición y la gente que representa parecen ahogados en su propio odio de clase. Salvo algunos casos lucidos (Sarlo, Lanata, Caparros) los representantes de la derecha disfrazada de republicanismo no logran articular un discurso que sirva para debatir con el kirchnerismo. Lo que les pasa, peligrosamente, es que padecen una peligrosa ignorancia y una visión estrecha de lo que es y debe ser Argentina. Quizás olvidan que sus abuelos vinieron a este país vilipendiados por los criollos nativos que los acusaban de negros de mierda. Hoy utilizan esos términos para criticar a la nueva inmigración que, si es ignorante y bruta, es por la falta de contención y control de un estado que ha estado en stand by durante años (los Kirchner son parte del problema en este punto).De todas maneras, el giro a la derecha de un sector de la clase media, trabajador y estudioso , compuesto por profesionales y pequeños emprendedores, es entendible. De 10 mil pesos que ganan, el estado se lleva 3500, dinero que no se ve en la calle sino en el mantenimiento de un sistema electoral basado en el subsidio. Hay elementos que provocan gran irritación: la calle como escenario político de cualquier sector que reclama dinero al estado, la inseguridad que no es la de Clarín pero que existe. A la clase media le molesta la ausencia de Estado.

Este puede y pudo haber sido un mejor gobierno, seguro, los Kirchner están llenos de inflación y de licuación de salarios y de 6,7,8 y de patota gremial, pero quien puede negar que su gestión no ha sido, al menos, necesaria. Para ser valioso el kirchnerismo debe abrirse a todas las ramas del progresismo y alejarse del peronismo. Los recientes asesinatos de Ferreyra y de los tobas de Formosa (fogoneados por el gobernador feudal K Insfran) me llevan a repetir las palabras de Oscar Cuervo a propósito del crimen de Ferreyra:

Si el asesinato tiene, además de una resolución judicial con sus ejecutores presos, un corte político que marque el comienzo del fin del sindicalismo patotero (una rémora de los sectores más reaccionarios que siempre anidaron en el peronismo), entonces el kirchnerismo se habrá parido como un movimiento popular digno de ese nombre; si el gobierno queda enredado en la confusión de estas alianzas non sanctas, entonces no habrá podido escapar del destino autodestructivo que ensombreció la historia peronista.


viernes, 24 de diciembre de 2010

Las 10 canciones del 2010 VIII

A comienzos de este ano DS se fue a vivir a otra ciudad. Como tengo integridad no voy a apelar a la sensiblería ni al golpe de efecto; solo sé que su ausencia ha sido del todo significativa y que le ha dado a este 2010 un extraño sabor.

Es imposible saber si el Universo es un ente caótico o cósmico, si surgió por accidente o de manera deliberada a partir de una inteligencia superior. Lo que sabemos es que las estructuras simbólicas y culturales de los hombres pueden generar mayor sofocamiento que cualquier inquietud sobre el origen del Universo. Kafka entendió que la sociedad moderna era asfixiante, que en su orden carecía de todo sentido, que en su búsqueda de lo racional caía en la más absurda irracionalidad. A partir de la lectura de K o de Borges, supongo que caos y cosmos son dos conceptos ambiguos, que una y otra vez se tocan, quizás las dos caras de un mismo monstruo (o de un mismo hombre).

Lo único cierto es que no hay nada en el mundo que no dependa de una subjetividad.

En esta ambigüedad universal se ubica DS, jugando con los limites, oscilando de un lado a otro, buscando el orden en el caos y el desorden en el cosmos, eligiendo esta forma metafísica de resistencia no tanto como postura ideológica (para los idealistas la ideología es un callejón oscuro) sino como una manera de sentirse vivo, de expresar su eros en un mundo cuya pulsión tiende a la muerte. DS hace del error una expresión de sentimientos, transforma al ruido y a la torpeza en rebeldía; su arte es irrepetible incluso para él ya que no está basado en formas establecidas sino en el devenir mismo de las cosas, en el corazón expresado en un presente que surge y muere una y otra vez. La ambigüedad del caos, la ambigüedad del cosmos.

Así, viviendo, actúan los hombres que pretenden ser dueños de su destino. El camino es duro pero la recompensa es infinita.

Para musicalizar, he seleccionado un tema de Julian Cope que creo resume esta ambigüedad: elegant chaos. Por cierto, anoche lo vi al protagonista de este post bailándolo como el hermanito Ryder de los Happy Mondays. Bien por él.

Saludos, DS.


jueves, 23 de diciembre de 2010

Las 10 canciones del 2010 VII

No soy periodista de rock (gracias a Dios) por lo que generalmente caigo en la idea planteada por J de Los Planetas en su hermosa canción de Contra La Ley de la Gravedad: nunca me entero de nada. Supongo que mantenerse en esa postura es una forma de conservar la salud mental, alejado de las miles de bandas hypeadas por Inrocks o Rs que rápidamente son olvidadas o tapadas por otras bandas igual de intrascendentes. Este año editó un disco The Arcade Fire, grupo canadiense que no me pega ni una imagen, que atrasa 10 años, que ha tenido una extraña suerte o pericia para transformarse en la nueva gran cosa de un mundo indie que se parece más a las canciones de apertura de Gilmore Girls que a The Fall. Escuchando Arcade Fire comienzo a preguntarme porque no soy fan de Motorhead. Ahí están, sin embargo, elogiados por las revistas del mundo sin mayor justificación que un par de hits que ya habían compuesto antes y mejor los Super Furry Animals.

El genio interminable de Damon Albarn nos regaló su deliciosa canción On Melancholly Hill, ya subida a este blog por EM. Tiendo a emparentar la figura de Macca a la de Damon: acusados de caretas por la inteligencia cultural del momento, con el tiempo sus figuras han ido creciendo por el simple hecho de mirar en retrospectiva el fenomenal catalogo de canciones que van dejando. Es estúpido pedirle a Robert Pollard y Damon Albarn que sean iguales, a largo plazo vemos que cada uno en su estilo han dejado una extraordinaria dosis de belleza y les estamos agradecidos por eso. Refiriéndose a Dali, Sábato decía en su ensayo Uno y el Universo: si alguien es acusado de farsante durante 40 años, ¿no será que esa farsa es en realidad su persona, su esencia?

En la prensa indie local hay un circuito de ideas que se retroalimenta, que va de Lunes Felices a El amante, con personajes en común, amiguismos y una honesta visión de lo que es y lo que debiera ser el arte. Su prédica es el anti snobismo, el elogio de la estupidez (palabras textuales de Diego Tretorola en El Amante), la reivindicación de lo simple. Parece por momentos un discurso chato, que anula el pensamiento, que se cierra sobre sí mismo, que se queda en la paja de Seth Rogen. En este contexto, sin embargo, han hablado maravillas de la pésima película de Lingenti-Villegas Ocio, quizás una de las más absurdas interpretaciones de lo que es el cine, equivocando forma y contenido y calificando a los defectos de la película como, justamente, sus virtudes, dislate que solo demuestra lo decididamente fallida que es Ocio. El otro emblema cultural ha sido el segundo disco de los 107 Faunos, Creo que te amo, elegido como disco del año en alguna publicación. Entiendo la defensa de una forma de concebir el arte que se esconde detrás de los elogios al disco, principalmente por parte de algunos progre-reaccionarios como Zurita de Lunes Felices. El disco es una buena alineación entre intención-expresión y tiene algunos de los mejores temas de los Faunos, pero me parece asquerosamente contemporáneo, demasiado pegado a su tiempo, una estrategia artística y no una expresión del corazón, uno de esos discos que en 10 años nadie va a querer escuchar, nadie excepto un par de snobs que, estoy especulando, pensarán que los demás son tontos. Los Faunos podrían hacer cosas mucho mejores si dejaran de trabajar sobre su propio marketing. La demostración es esta preciosa canción.

En el rock local me decepcioné con el disco de Crema del Cielo (bufones del kirchnerismo) y canté alguna canción de Viva Elástico, que a pesar de algunas letras malas, tienen un gran potencial porque el primer disco suena genial y porque el pibe sabe componer. Por otro lado, los mercenarios sin decencia de Onda Vaga han dejado todo por pegarla y están cerca de su objetivo. Bien por ellos, hay todo un merito (cada vez más común) en artistas que sin tener siquiera un tema bueno se van de gira a Europa y tocan y sacan videos y firman con sello. La era del marketing. ¿Qué puedo decir del disco de Divididos, por ejemplo? No lo escuche y probablemente no lo haga nunca, no me interesa en absoluto.

En mi mp3 han sonado las bandas que integran este catálogo aleatorio. Más adelante me explayaré sobre un grupo en cuestión, aquí les dejo la prueba de que éste ha sido el año maccartney por excelencia. A un fan de Pere Ubu como yo se le cae un lagrimón escuchando la producción de Martha My Dear, la viola cortada de Harrison con la batería, los aplausos de George Martin y el genio de Paul en el piano. Una obra maestra.