
Este tema le hizo pronunciar a JPS la siguiente frase: “Damon Albarn es un genio”.
EM.


A riesgo de ser reiterativos, lo cual de todos modos no nos molesta para nada, vamos a decir que hay pocas canciones tan trascendentes y formativas para escuchar en un fin de semana atroz. Uno lo pone y el tema enseguida inunda la habitación. Una, dos, todas las veces que sea necesario. Concepción adulta, producción notable, inalcanzable instrumentación de violines, el equilibrio justo en la distribución del sonido, aires a musicalización de película, magnéticos arreglos de piano, una inquieta base de batería y una letra de crisis: “I'm here to fall with you”. Y hay otra cuestión: Yo
EM.

Afortunadamente, en la vida hay un momento en que uno se aleja de
Hablo de esa comunión involuntaria que se establece entre los músicos y que los hace dejarse llevar simplemente porque la canción que están tocando –y que crearon de la nada- así lo requiere. He estudiado música alguna vez, pero jamás encontré un profesor que hablara de esto o que incluso brindara ejemplos concretos.
Una muestra podría ser lo que sucede en la última parte de esta canción:
Pero, en verdad, el ejemplo más claro -y fundamento real de este post- es este tema, cuya característica de conmovedor hasta la médula no es una novedad para nadie:
EM.
En mi infranqueable búsqueda por la belleza musical, he descubierto que el par jamaiquino de Neu! se llamó Vulcans.
Ambas bandas sacaron su primer disco en 1972 y se rehusaron a meter melodías en sus canciones, sólo bases rítmicas acompañadas por la experimentación de un sintetizador.
Las dos fueron bandas fracasadas, sin éxito, sin dinero, sin nenas mostrando sus tetas al pie del escenario. Nerds de ciudad grande, sin muchas expectativas de conseguirlo, de dejar sus trabajos mediocres para irse de gira. La desilusión los acompañó toda su carrera. Vale aclarar que ninguna de las dos provino ni de Estados Unidos ni de Inglaterra, naciones que le dan de comer a cualquiera, incluso a Lilly Allen y los Jonas Brothers.
El olvido se encargó de Neu! y también de los Vulcans.
Hoy, más de treinta años después, apenas algunos sitios web se encargan de afirmar que fueron bandas esenciales en la historia de la música. Me refiero a esos sitios web que, como Vulcans y Neu!, no tienen grandes aspiraciones y que sólo existen para hacer del mundo un lugar mejor. LSTM es un ejemplo.
En fin, el disco de Vulcans me pareció una joya.
Esta es la evidencia.
Pd: no pido dinero ni reconocimiento, pero una chupadita de japi no me vendría nada mal.
ds.